jueves, 13 de marzo de 2014

SOIS LOS D. BOSCO Y LAS M. MAZZARELLO DE HOY

Día 12, miércoles

La tarde del miércoles se completa con un encuentro de la Madre con los profesores del Centro María Auxiliadora, que comienza con unas palabras de bienvenida a cargo de la Directora Titular, Mª Beatriz Fernández.

Aprovechamos para invitarla al primer visionado del video que el Centro ha preparado con motivo de los 25 años de existencia. El resumen que la Madre hace es significativo; se cuenta una trayectoria de vida, de mucha vida, que está claro que no se va a quedar ahí, sino que seguirá dando frutos durante mucho tiempo.

Tras el video, la Madre se dirige a los profesores, animando y contagiando pasión por la educación, desde una reflexión realista de la situación actual. Desde su apreciar que somos un claustro joven, dinámico y dispuesto, nos hace caer en la cuenta de que nuestro quehacer pasa por “ser” para los jóvenes, para nuestros alumnos,  y también en que la educación es la base de todo. No deja de señalarnos que nuestra presencia ha de ser casa de encuentro y evangelización, y que debemos ser personas apasionadas en la vida, dando razones de nuestra vocación de enseñantes. Nosotros somos hoy los don Bosco y las M. Mazzarello.

miércoles, 12 de marzo de 2014

CONOCIENDO LEÓN… Y SU BELLEZA

Día 12, miércoles.

La Madre ha podido visitar hoy el santuario de la Virgen del Camino, titular de nuestra Inspectoría de León. Un dominico, le ha explicado el origen e historia del Santuario y  la devoción del pueblo leonés a esta imagen de la Virgen dolorosa que, a los pies del camino de Santiago a su paso por León, sostiene el camino de la fe de todo aquel que la invoca.

El pueblo de León la invoca con devoción y acostumbra a besar y tirar de su manto como los hijos pequeños tiran del vestido de su madre para ser atendidos. S. Yvonne también ha asumido el sentido de ese gesto y a su protección materna ha confiado nuestra Inspectoría.

Por la tarde ha podido también disfrutar de la  belleza de la catedral gótica de León con sus hermosas vidrieras, y sus alrededores. Visita guiada por Mª Ángeles López Chana, profesora del Centro “Mª Auxiliadora” de León, que con su saber ha hecho gustar a la Madre sus detalles e historia.

 

¡SOMOS HERMANOS Y HERMANAS DE VERDAD!

Día 12, miércoles. Sobremesa compartida de la comunidad FMA de la Casa Inspectorial con el vicario inspectorial de León y los directores de las casas SDB de León


La Madre, a su llegada a la Casa Inspectorial de León,  ha compartido la comida con la comunidad a la que también se han unido, D. Eusebio Martínez, Vicario Inspectorial y los directores de las tres comunidades de salesianos de la ciudad, Juanjo Ruiz, Rafa Castro y Eleuterio Lobato.

Tras una fraterna sobremesa D. Eusebio,  en nombre de todos los salesianos de la Inspectoría “Santiago el Mayor” de León,  ha hecho entrega a S. Yvonne de una figura de Don Bosco Sabedor de que  los superiores son siempre signo de unidad, la presencia de S. Yvonne –aseguró D. Eusebio -nos remite al que es el punto de unidad de toda la Familia Salesiana, Don Bosco”.  No han faltado palabras de alegría y agradecimiento.

El encuentro ha concluido con las palabras de la Madre dirigidas a los hermanos salesianos presentes:

“Gracias por haber pensado compartir el almuerzo juntos. Me da mucha alegría  constatar que hay mucha fraternidad y mucha unión entre nuestros hermanos y nosotras. Don Bosco nos une... ¡claro, tenemos el mismo fundador! El mismo espíritu… ¡Somos hermanos y hermanas de verdad!

Más allá de todo lo que podemos hacer o no juntos, vivir esta fraternidad  es un signo muy grande para los jóvenes, ellos necesitan vernos unidos y en comunión. Siempre es fecundo en la misión. Os deseo que sigáis construyendo este hogar con ese espíritu de familia, y que el Señor y Mª Auxiliadora sostenga a todos; también a vosotros en este cambio que llega con la unificación, puede ser positivo y constructivo y nos anima también a nosotras… En la oración, que el Señor nos sostenga siempre. Cada vez más en nuestra misión  educativa podemos dar un testimonio profético desde este mismo espíritu, desde esta nuestra relación de comunión y de fraternidad al tiempo que cada es cada uno, y eso mismo nos enriquece, el dialogar y poner en común nuestra riqueza.  Yo soy feliz de vivir este momento, le diré al Inspector que le han representado ¡muy bien!.

Que esa alegría pueda ser contagiosa para toda la gente, los jóvenes joven sobre todo,  las familias… hoy se necesita. La carta de Identidad nos habla de alegría, es un signo que la Familia Salesiana está llamada a dar, que juntos podamos hacer crecer todos los grupos de la familia salesiana para que así el carisma siga desarrollándose poniendo los colores, como Don Bosco nos encomendó. Muchas gracias”

SIEMPRE HAY UN LUGAR PARA UN AMIGO

Día 12, miércoles. Conociendo a los alumnos del colegio "Mª Auxiliadora" de Lugo.


En la mañana del 12 de marzo, Madre Yvonne se ha encontrado con los alumnos de Secundaria de nuestra casa de Lugo. Una alumna de 4º curso, Xiana González, ha saludado a la Madre en nombre de sus compañeros y cuatro alumnas han interpretado una danza gallega marinera.

La madre ha agradecido la acogida cariñosa y ha dado los “Buenos días” a los muchachos. Destacamos alguna de las ideas de su saludo.  

-        La paz del mundo empieza en el corazón de cada uno de vosotros cuando sabemos dialogar, aceptar la diferencia que nos enriquece.  

-        El secreto de la felicidad está en hacer felices a los demás. No tengáis miedo de comunicar a los demás quién es Jesús.

-        El sentido de la vida de las hermanas y de vuestros profesores sois vosotros.

-        En esta casa podéis encontrar a Jesús como amigo. ¡Acoged a Jesús! Hablad con Él, escuchad su Palabra; contad con Él que Él cuenta con vosotros.

Se ha despedido de todos en francés: “Soy muy feliz por haberos conocido”.

Después se ha dirigido al piso de primaria. Tras el saludo leído por una alumna, le han cantado con fuerza: un nuevo sitio disponed para un amigo más”… Y realmente hacia falta apretarse un poco en el pasillo repleto de chiquillos. Madre Yvonne les ha dicho que estaba feliz de oírles cantar. Siempre hay lugar para un amigo. Les ha invitado a estudiar con alegría; porque “se consiguen mejores resultados” y les ha puesto “deberes”: hacer feliz cada día a otro amigo…

Los alumnos le han entregado una casita de chocolate y la Madre ha recorrido el pasillo, saludando especialmente a los profesores.

La siguiente parada ha sido el aula de educación especial. Allí le esperaban los niños y sus educadoras, que le habían preparado una original coreografía para decirle: ¡Bienvenida a tu casa! No faltaron los regalos hechos por ellos.

Mientras, los alumnos de Infantil ya estaban preparados en la portería. También ellos le leyeron su saludo y le cantaron diciendo que todos eran amigos de Jesús. Uno de ellos le regaló un bollo que había hecho su mamá, otro llevaba la cámara de fotos, porque sus padres le habían dicho que se tenía que hacer una con la superiora general. Y también le entregaron un bonito ramo de flores pintadas por ellos. Madre Yvonne siguió agradeciendo tantas muestras de cariño. Las piruletas no faltaron en ninguna de las etapas.

Y llegó el momento de la despedida. En la portería estaban miembros del personal de administración y servicio, padres de alumnos, ADMA y Salesianos Cooperadores, junto con las hermanas, que le han ofrecido un donativo. ¡Me voy muy contenta! ¡He visto un ambiente realmente salesiano y eso es fruto de la sinergia de todos! Me dicen que aquí se ve poco el sol, pues de esa sinergia nacen en esta casa los rayos que ¡iluminan la ciudad!

Al son de la gaita nos hemos dicho adiós. ¡Gracias Madre! ¡Te esperamos, vuelve muy pronto!

EN EL CORAZÓN DE LA CASA

     Día 11, martes.  Noche de convivencia con las hermanas de Lugo

 

A las 22,30h del 11 de marzo Madre Yvonne entra por la puerta de nuestra casa. Todo está preparado para la cena, que compartimos en un ambiente de familiaridad y sencillez. A continuación tenemos una sencilla sobremesa, en la que Carmen Riguera, animadora de la comunidad le dirige un saludo en nombre de todas las hermanas. Sor Consuelo Martínez lee los versos de León Felipe: “Ser en la vida romero…” y se proyecta un vídeo –montaje con imágenes de la vida en nuestra comunidad educativa, al tiempo que le cantamos, versionando una canción de Ana Kiro, artista gallega muy popular:

Hola. ¿Qué tal? Madre Yvonne, ¿cómo estás?

Yo presiento que esta noche va a ser algo grande y sensacional.

Sabes muy bien, Te queremos de verdad.

Yo, ¿qué  quieres que te diga? Estoy muy contenta y quiero cantar.

Gracias por estar aquí, gracias por este calor.

Me siento tan encantada que todos los días  doy gracias a Dios.

Gracias por estar aquí, Gracias desde el corazón.

Tú visitas nuestra casa, te aplaude Galicia con gran ilusión.

Hola, ¿qué tal? yo siento tanta emoción.

Hoy estás entre nosotras y estamos contentas  de escuchar tu voz.

Yo ya no sé cómo hemos de pagar tantos años de cariño, de entrega sincera,

de amor de verdad.

Y se le entrega el regalo de cáliz, patena y vinajeras de Sargadelos. Madre Yvonne  nos da las buenas noches: Nos recuerda que Don Bosco quiso crear una familia; no se puede educar a los jóvenes sin darles una familia. Agradece el cariño que le hemos expresado, es un don que cultivar todos los días. Nuestra comunidad es el corazón de la casa, de ella nace el ambiente de la obra educativa. Hace referencia a la experiencia de “las noches abiertas” que le  hemos contado en la cena. Lo ve muy significativa y nos felicita. “Un día dará su fruto- nos dice- que los adolescentes vengan a compartir una noche con nosotras es signo de que vivimos la acogida, la apertura. Así se experimenta la alegría de ser familia, y eso va a ser fecundo. Es muestra también de que esto es un clima habitual, estas cosas no se improvisan”. Agradece también la alegre sobremesa y el clima comunitario que mostramos, es un signo de esperanza.  Por  último nos recuerda que María no solos e pasea por la casa de Nizza, sino que esa es una realidad que se da en cada casa salesiana. A ella nos encomienda.

Termina un largo día con una breve pero sentida acción de gracias en la capilla. Es muy tarde, pero el corazón rebosa.
 

 

martes, 11 de marzo de 2014

EN CASA DEL SEÑOR SANTIAGO

Martes, día 11. Eucaristía en la Catedral de Santiago. Abrazo al Santo


Poco a poco nos vamos concentrando en la capilla de la Virgen del Carmen para celebrar en familia la Eucaristía, presidida por el salesiano D. Francisco García y  D. Benito González Raposo, sacerdote de la diócesis de Santiago.

En la homilía D. Paco destaca que fue un fraile benedictino francés quien, después de peregrinar a Santiago allá por el siglo XII, escribió la primera guía del camino francés. En referencia a la Palabra del día nos anima a dejarnos interpelar por el Señor que es quien nos enseña a orar y a descubrir a Dios como Padre y a los otros como hermanos. Orar para que su Reino se asiente en nuestra sociedad.  Orar como Maín, que hizo de la oración la prioridad de su vida, impulso para entregarse sin medida. Un icono para tener siempre presente.

Cantos, oraciones y ofrendas, todo nos lleva a dar  a nuestra celebración un tono festivo a la vez que íntimo y familiar, en la que damos gracias a Dios por el encuentro con sor Yvonne, y pedimos al Señor por sus intenciones. En el  ofertorio, presentamos al Señor el peregrino con bordón,  esclavina,  sombrero,  calabaza y vieira, símbolo del camino que, junto con la Madre, nos hace peregrinas, mientras al presentar el pan y el vino pedimos que no falte en nuestras casas pan, amor y alegría.

Después del canto final a la Virgen del Camino, “Ven con nosotros al caminar”, hacemos un breve recorrido por la catedral. Pero nos detenemos un buen rato ante el sepulcro del Apóstol, donde rezamos el Credo, pidiendo por su intercesión el don de la fe. Concluimos este momento con el abrazo al Santo, al que confiamos el camino que aún resta a la Madre y a todas, por recorrer.

Ya fuera, y antes de despedirnos, queriendo guardar en nuestra retina y en nuestros corazones, todo lo visto y vivido,  nos  hacemos fotos y más fotos. A todas nos gusta un recuerdo con la Madre, grupo grande, comunidades, grupos pequeños. A todo se presta amablemente sor Yvonne.

Con la invitación a volver por nuestra tierra, le repetimos: ¡Gracias, Madre!   Gracias por el tiempo que ha pasado entre nosotras y por todo lo que con nosotras ha compartido.

 

 

 

“SIEMPRE CAMINANDO, SIEMPRE PEREGRINAS”

Martes, día 11. Encuentro con las hermanas de las comunidades de Galicia


Una tarde de sol espléndido, mucha alegría y ganas de encuentro en el corazón, al abrigo de la casa del Apóstol,  fuimos llegando por los diversos caminos  que llevan a Santiago, las hermanas de las comunidades de Galicia para el encuentro de familia con la Madre.

Su abrazo, su sonrisa acogedora, sus preguntas- “¿Cómo te encuentras? ¿Dónde estás ahora? ¡Qué  alegría volver a verte!”-  y muchas expresiones de cariño,  fueron creando entre nosotras ese clima de familia que nos hace disfrutar y sentirnos todas de  casa.

Eran como las 4,30 de la tarde y ya estábamos reunidas, en la “sala de arriba”, que nuestros hermanaos salesianos nos dejaron para convertirla por unos momentos en un pequeño cenáculo.

Comenzó el encuentro con un saludo cariñoso por parte de las hermanas, haciendo realidad el eslogan que nos acompaña.

“Nuestra casa, tu hogar. Y así celebramos con  gozo inmenso  saber que estás con nosotras, aquí en este rincón del mundo, cerca de Finisterre  que, sin duda,  te recordará aquel otro  Finisterre que te vio nacer y crecer y partir…  para escuchar, para compartir, para celebrar tu paso por nuestra tierra, tu tierra, tu hogar. Pues como el poeta peregrino, también tú puedes decir:  “Rico en sonrisas soy, rico en amigos voy,   un millonario en amor”.

Y contigo también nosotras siempre  en camino. Somos pocas por estas tierras  siempre abiertas  y a la espera, de quien lleve en su interior  perfume de buen incienso, perfume que haga sentir  en el gesto y las palabras que el Señor es quien nos guía, Él es quien atrae y llama. Y  por eso el  signo, recuerdo de nuestro encuentro, que entregamos a la Madre: Un BOTAFUMEIRO:   Todo un símbolo que nos habla de aquello que es el respirar de nuestras vidas. Esas vidas que tú constantemente alientas y  orientas y animas, con tu palabra, con tus gestos, con tu buen hacer y tu testimonio de vida. Y concluimos con una de esas  bienaventuranzas del peregrino que ella bien se merece:  

´Bienaventurado eres, peregrino, si descubres que un paso atrás para ayudar a otro vale más que cien hacia delante sin mirar a tu lado.

Y nuestro agradecimiento  por venir junto a nosotras en este rincón – recuncho-  de nuestro gran universo. Como Madre Mazzarello, llevando  alegría, ilusión  y mucha sed de Infinito, en tu mochila, en tu voz de Madre, de hermana y guía de tantas y tantas hijas que contigo peregrinan”.

Y por último, con alegría y mucho entusiasmo, entonamos el canto: “Mi casa es el mundo…”, que nos sale muy bien y a la Madre le gusta.

Y así dispuestas, en ese pequeño cenáculo,  acogemos sus palabras, las palabras de quien nos habla desde el corazón:

“Me siento muy feliz de estar aquí con vosotras, de veros, así después nos queda una cercanía más grande.   “Mi casa es el mundo”. Sí, el Instituto es una única casa, cuyo techo es el cielo. Hay 84 salas grandes: son las inspectorías. Luego hay salas más pequeñas, las comunidades. Entre una sala y otra, hay un corredor que está abierto siempre. No hay porteras. Se puede pasar de una  a otra sin salir de casa. Me alegra encontrarme con todas vosotras las hermanas que estáis en Galicia. Es una gracia estar aquí. Si llega gente de todo el mundo, es un signo estar nosotras también aquí. Queremos ser casa, una casa peregrina. No queremos quedarnos quietas. En la vida salesiana, siempre en camino, siempre peregrinas.

Y vemos que, a medida que vamos caminando, el camino sigue, pero distinto. Ya no es igual. Tenemos más para vivir…

El Instituto está en un momento de giro. Y es muy importante dar bien ese giro, porque el camino es siempre nuevo, porque caminamos con niños, caminamos con jóvenes. Vamos creciendo, caminando  con ellos.

Nuestro testimonio es muy importante: comunidades de consagradas, ¡por supuesto creyentes! Comunidades, lugares  donde nos sostenemos recíprocamente en el camino de la fe, para saber leer a esa luz y  a la luz de la palabra los acontecimientos diarios.

Desde nuestra comunidad,  que es capaz de dar razón de esa fe: dejarse evangelizar para evangelizar. No es todo automático: dejarse evangelizar para evangelizar y viceversa.

O nuestra comunidad, por su alegría de personas consagrada, es profética, llama la atención de la gente, o no tenemos futuro. Si no interpela - ¿por qué estas mujeres están alegres? ¿Qué las lleva a vivir así?- no vale.

Sobre todo en el mundo de las relaciones. A través de nuestras relaciones humanas Dios pasa, peregrina, para hacer crecer el espíritu de familia. Les suplico que cuiden este espíritu de familia, mantener la capacidad para interesarse por cada persona. No estar corriendo siempre. Correr, pero  desde la profundidad del corazón que mantiene la atención a cada persona. El carisma tiene futuro. El camino puede cambiar – ya lo estamos viendo ahora con el proyecto Alégrate…-, lo importante es la pasión que llevamos dentro. ¡No podemos dormirnos! “Estoy haciendo algo nuevo ¿no lo notáis?”

¡Gracias de nuevo, -termina la Madre -, por vuestra presencia aquí, por vuestras vidas, y sobre todo, por vuestro testimonio de vida"

 

Y mientras vamos dejando resonar dentro del corazón estas palabras de nuestra Madre, nos dirigimos hacia la catedral. La peregrinación es corta, pero cargada de sentido y profundidad. La fachada está en obras, no podremos contemplar el Pórtico de la Gloria, lo que nos lleva a invitar a la Madre a volver en otra ocasión. Ella responde amablemente que encantada. Debemos entrar  por una puerta lateral. La catedral, la casa del Señor Santiago como nos recordó D. Francisco en su saludo, es impresionante.

EL SECRETO DE LA FELICIDAD ES ESTO: TODOS LOS DÍAS BUSCAR CON JESÚS, CÓMO HACER FELICES A LOS DEMÁS

Día 10, lunes. Visita de Madre General a la Casa Familia Laura Vicuña.

 

Madre general hace su entrada en nuestro hogar, Casa Familia Laura Vicuña, a las 21:10h. Los niños y los no tan niños, la esperamos impacientes en el salón. Tenemos muchas ganas de conocerla y de que nos conozca.

Inmediatamente saludó y fue muy cercana con los niños.

Madre General entra en el salón y uno de nuestros niños le da una cálida bienvenida bilingüe, español y francés, en nombre de todos, en la que nos invitaba a cantarle una canción de bienvenida especialmente para ella: “Merci, merci, merci, merci, merci, Madre Yvonne...”. Después nos fuimos presentando uno a uno para que nos conociera mejor; ¡construimos unas pegatinas con nuestros nombres!



          Madre Yvonne con S. Teresa de Jeús Rubio (Inspectora) y Belén

(Educadora de la Casa Familia)

 

 

Madre General se muestra muy   sonriente con todos y la invitamos a dar un buen paseo por nuestro hogar, acompañada de tres de nuestros niños y algunos educadores. Al ver las habitaciones, la Madre comenta: “¡Qué ordenadito está todo!”. Se interesa por los juguetes, armarios, camas, de nuestros niños y les pregunta dónde duermen y dónde trabajan.

Cuando uno se va de paseo se le abre el apetito, así que nos disponemos a compartir la cena. Primero la bendecimos con un bonito cántico, para después disfrutarla en muy buena compañía. Durante la cena van surgiendo conversaciones muy interesantes entre ella y los niños.

Al concluir la cena, invitamos a la Madre General a que nos conozca un poco más, de la manera que mejor sabemos; que es, enseñándole lo artistas y artesanos que somos.

Comenzamos con una pasarela de moda, presentando la prenda más revolucionaria de todos los tiempos: la bufanda mágica Vicuña Fashion. Con nuestras modelos vamos enseñando a la Madre los distintos formatos que puede adoptar esta versátil prenda. Por supuesto, le hacemos entrega de su propia bufanda mágica Vicuña Fashion para que la acompañe en los días de frío en las tierras romanas.

Para continuar ofrecemos una bonita canción sobre el hogar, pues con ella expresamos nuestros sentimientos y emociones, gritando al mundo nuestro deseo de que a nadie le falte un hogar.

         El Equipo Educativo le ofrece otro regalo: un portafotos; y le transmite:

“En nombre de todo el Equipo Educativo queremos agradecerte esta visita y este momento de familia, y por ello, te hago entrega de este pequeño álbum. Nuestra casa es un lugar que acoge, un hogar que ama, un hogar que educa en un ambiente de familia. Sabemos que enseñaremos a volar, a soñar, a vivir... a nuestros muchachos y que en su vida perdurará siempre la huella que el paso por esta casa les haya dejado. Nosotros, al igual que en su día nuestros fundadores, Don Bosco y Maín, también tenemos un sueño. Nuestro sueño es el deseo de convertir esta casa en hogar, en un lugar cálido donde entre todos formamos una familia y aprendemos a amar.Y por último decirte que queremos continuar con el sueño de Don Bosco y Maín, y hacerlo presente día a día con nuestra entrega y nuestro amor a estos chavales.”

           Uno de los más pequeños le comenta a la Madre que en nuestro hogar hay una figura importante, que nos protege, que nos ama y a la que le confían sus preocupaciones, sus problemas familiares y que vela por ellos; que ella la conoce bien: María Auxiliadora. Una madre que ofrece a su hijo para cuidar sus vidas y nuestro hogar.

Para darle más énfasis a ese mensaje, todo el grupo de niños y educadores cantamos al unísono y con entusiasmo: “en el hogar tú necesitas a Jesús”. Y se le hizo entrega de una pulsera con una bonita cruz, como símbolo de querer que Jesús sea importante es sus vidas y en nuestro hogar. Le piden que se acuerde de ellos cuando hable con Jesús.

          En un día tan especial, no podrían faltar las buenas noches; así que uno de nuestros niños invita a Madre Yvonne, “que siendo ella la Mazzarello de hoy”, nos dedicase una palabras. De sus Buenas Noches destacamos estas:

Y yo les quiero decir eso. Para toda la vida, para toda su vida, cada uno cada una de vosotros,  van a ser parte de esta gran familia, la familia de aquí, de este hogar; esta casa siempre va a ser su casa y esta experiencia nunca se va a olvidar.

          Siempre, aún después, cuando estén en otras partes, siempre van a poder volver aquí, para contar sus alegrías, sus problemas, sus preocupaciones y siempre  habrá alguien para escucharles, para acoger. Pero también vuestra familia, vuestro hogar no sólo es aquí. Vosotros sois parte de la gran familia de Don Bosco. Esta familia de Don Bosco es grande como el mundo, porque hay como vosotros, niños y jóvenes en los cinco continentes, en más de 90 países del mundo, hay muchas casas como esta casa; hogares como este hogar en todos los continentes. Así que, nunca vosotros vais a estar sin familia, porque siempre la familia de Don Bosco, Madre Mazzarello y María Auxiliadora, siempre será vuestra familia.

Y como es tradición, dos de nuestros niños, le hacen entrega de unos chupa chups para que “nos endulce la vida”.

         Ha sido una experiencia de familia importante. Agradecemos la presencia de la Madre General en nuestra casa. Hemos disfrutado de su cercanía, su alegría, su cariño y su mensaje de que forman parte del gran hogar de Don Bosco y Madre Mazzarello. Y que con Jesús podemos hacer felices a los demás y alcanzar nuestra felicidad. 


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¡JUNTOS, PODEMOS!

Día 10, lunes. Encuentro con la Familia Salesiana de Galicia


A las 18,30 del lunes día 10 llega la Madre al salón parroquial de Santa Mariña Dozo en Cambados. Hay ya más de cien personas que la esperan, entre ellas, la Comunidad de Salesianos de Castrelo,  y numerosas Antiguas Alumnas y la ADMA de Cambados, catequistas y simpatizantes, además una representación de las Comunidades y ADMA de Caldas y de Vigo, así como algún representante de ANPAS.

Manolita Galiñanes, AA.AA, en nombre de todos le da la acogida con unas palabras cariñosas y sencillas que acompaña con el detalle de un horreo  típico gallego. La Madre, muy acogedora, saluda con gentileza y expresa su sentir: Nos encontramos, dice, sin conocernos y ya sintonizamos como si nos conociéramos de toda la vida; y es que todos  nosotros tenemos el espíritu salesiano, que es don de Dios a nuestra gran Familia. (Muchos sonríen y asienten)

Otro don que tenemos como Familia Salesiana es el carisma de la educación. Hoy la educación es una necesidad urgente y para nosotros, una responsabilidad Los jóvenes necesitan ser educados, orientados. Y no sólo la Parroquia, la Escuela, los Religiosos, sino todos tenemos esa responsabilidad, de la que depende la felicidad de  ellos y la mejora de la sociedad y del mundo. Y esto hemos de hacerlo juntos, en red, completándonos. Con énfasis dice: ¡Juntos, podemos!

Y tenemos como Familia Salesiana, otro don: el don de la alegría, porque tenemos esperanza. Y esta esperanza y alegría tenemos que difundirlas. El mundo lo necesita y los jóvenes los primeros…

Como colofón, invita a todos como Familia Salesiana, a trabajar por la vocación, a ayudar a los jóvenes a encontrar su propio camino. Ellos lo necesitan, aunque no nos lo pidan explícitamente. Muchas veces, están desorientados. También el Sacerdocio y la Vida Consagrada necesitan jóvenes generosos. Y los jóvenes de hoy tienen muchos valores… Y hay mucho trabajo que realizar.

Después de responder a varias preguntas que responde con claridad y con datos precisos, finaliza el encuentro con un gran aplauso y una interminable despedida, pues todas quieren darle un beso y hacerse una foto con ella.

Al fin, hacemos una foto de grupo, aunque muchos y muchas se habían ido yendo.

Está claro que la Madre conquistó los corazones.

SOR YVONNE EN CALDAS

Día 10, lunes 


El lunes 10 por la mañana, los alumnos y  profesores del Colegio de "La Encarnación" de Caldas de Reis (Pontevedra) dábamos la bienvenida a la Madre General. Comenzaba el acto con unas sencillas palabras de acogida pronunciadas por dos alumnos de 5º Primaria, que ponían de manifiesto el cariño y la cercanía de todos los miembros de la comunidad educativa. A continuación una bonita danza del peregrino, una muñeira y un canto  preparados para la ocasión alegraban el encuentro.



S. Yvonne reparte golosinas entre los alumnos del Colegio

En este ambiente de alegría y fiesta, con una presencia carismática y sonrisa cautivadora , Sor Ivonne obsequiaba a todos los presentes con unas hermosas palabras sobre la importancia de tener un corazón que busque y sienta a Jesús, un corazón alegre y dispuesto a amar a los demás… Y después de las palabras… ¡cómo no…!una golosina, rasgo típicamente salesiano.

  Para  finalizar, dos alumnos de E. Infantil le hacían entrega de una figura del Peregrino de cerámica gallega, como recuerdo de estos momentos vividos en Caldas, para que sigan presentes cuando ya finalice su peregrinaje y vuelva a su casa de Roma.

 

 

 

Unos momentos inolvidables que quedarán grabados en nuestras retinas y es que como bien decía la Madre: “nada sucede por casualidad, el conocernos hace que algo siempre cambie en nuestra vida”.